No siempre ser considerada una artista emergente está ligado a que estás en los comienzos, sino que tu trabajo se hace visible a ojos de los demás.
La fundación AISGE publicó una entrevista en la que se me incluye dentro de su selección de intérpretes emergentes. Esto me hizo pensar, y me llevó a la conclusión de que, en muchas ocasiones, profesionales de este sector recorren un sendero silencioso de trabajo como los años de estudios y formación, los ensayos que finalmente no llegan a verse en los escenarios, las películas rodadas con pocos medios… Estos proyectos nos hacen aprender cada día a todos los intérpretes, aunque muchas veces no se verá reflejado en el propio proyecto, pero si a lo largo de nuestra trayectoria.
Mi formación comenzó en Canarias, pero ya en Madrid pude tomar impulso y dedicar una gran parte de mi tiempo a la interpretación. Me formé en el Estudio Juan Codina y posteriormente cursé el máster universitario de Interpretación en la Universidad de Nebrija. Una vez conseguí una base sólida, me abrí un camino que voy recorriendo sin prisa.
Lo que más valoro de esa formación y que me llevo como aprendizaje es que me obligó a observar. A observarme, a observar al otro, a observar el texto. Desde ese momento el escenario se convirtió en un lugar dónde querer estar, y no solo dónde actuar.
Uno de los espacios dónde más he podido encontrar mi yo como actriz ha sido en el teatro documental. Allí el trabajo es otra cosa. Es un tipo de escena que exige presencia, escucha y respeto. Donde no se puede fingir, porque todo forma parte de una historia real que merece ser contada con honestidad. Es en ese momento cuando el cuerpo se vuelve un medio.
Estoy especialmente interesada por todo lo que ocurre en este tipo de trabajos, donde el actor se convierte en un puente. Llega a ser muy exigente, incómodo en repetidas ocasiones, pero es profundamente necesario.
Uno de los proyectos que ha marcado mi recorrido ha sido Lady Off, obra que aborda los límites entre la ficción y la realidad a través del universo Shakespeare.
En esa entrevista de AISGE dije algo que sigo sintiendo profundamente: actuar, para mí, es desaparecer un poco para poder encontrarme. Dejar espacio a la historia, al otro, a lo que de verdad importa.
Para mí, este reconocimiento no es una meta alcanzada, es una invitación a seguir. Con las mismas ganas y entusiasmo que al principio, aprendiendo cada día un poquito más sobre esta expresiva profesión.
Marta Fuenar | Actriz española
Si has llegado hasta aquí buscando saber quién soy como actriz canaria, quizá esto sea lo más importante que puedo decirte. Mi interés está en actuar desde la verdad, no desde el artificio. Elijo proyectos que me invitan a hacerme preguntas, que me incomodan, que me obligan a estar presente con todo lo que soy.
Trabajo desde el cuerpo, desde la escucha, desde una conciencia social que atraviesa lo que hago y cómo lo hago. Cada personaje que interpreto es, para mí, una posibilidad de entender mejor el mundo que nos rodea.
Este recorrido no tiene una meta clara, no tiene punto final. Es un camino de constante exploración, con las dudas como compañeras y la escena como lugar donde volver a empezar. Si te interesa conocer más, estás invitado.
Entrevista a la actriz canaria Marta Fuenar en Fundación AISGE
Puedes leer la entrevista completa publicada por la fundación AISGE aquí: